martes, 24 de junio de 2014

EL PORQUÉ DE LA PRODUCCIÓN A MEDIDA EN JACQ THE RIMMEL

Una de las características de Jacq the Rimmel es la producción a medida de cada una de nuestras prendas. Si bien en nuestra web, tienes una guía orientativa de tallas, siempre nos ponemos en contacto con el cliente para informarnos de sus medidas. El precio no cambia, el trato y el concepto sí.

Una de las cosas que me impulsó de preadolescente a apuntarme a una academia a aprender patronaje y corte y confección (aparte de la presión familiar, puesto que vengo de una familia de modistas) fué que casi nunca encontraba ropa que me sentara bien, o que me gustara. Aparte de ser terriblemente caprichosa, y tener la curiosa manía en una tienda de ropa de querer esa prenda de ahí, con el cuello de esa de la esquina y el color de la que hay encima del mostrador; es mi disparidad en la talla: tengo curvas: soy culpable. Soy muy, muy finita de talle: apenas una 34-36, con una cintura ínfima, y de repente, unas caderas bien plantadas, a si que mi ombligo sirve de límite entre una 34 a una 38. Por eso decidí aprender a hacerme mi ropa. Mi talla, mis normas.

Ésto hizo de la pequeña Jacq adolescente, una pequeña acomplejada de sus curvas, puesto que el tallaje y la sociedad no alentaba éste tipo de cuerpo: mi cuerpo no era estándar, definitivamente mi cuerpo era raro. Yo era rara.

Con la edad ganas en seguridad, supongo. O quizá el bagage cultural que vas adquiriendo con los años, en mi caso, totalmente influenciado en la cultura "underground", hizo que lo normal, lo comercial, lo "mainstream" fuera denostado, repudiado, y me sintiera claramente rebelde hacia ello. Las divas de la época dorada de Hollywood, con sus curvas, sus preciosas curvas hizo el resto.

El culto al cuerpo occidental, ésa malsana obsesión por modelarle de una forma que desafía tu naturaleza, y en muchas ocasiones pone en peligro la salud de las mujeres, me repugna enormemente. Un cuerpo sano, es un cuerpo bello. Ni más ni menos. Ninguna mujer es igual que otra, y claramente, dos mujeres etiquetadas como la normal "38" pueden tener los cuerpos radicalmente diferentes.

Cuando decidí crear Jacq the Rimmel, ni siquiera me plantee la posibilidad de hacer tallaje. Fué algo que vino implícito con la idea: ha de ser a medida. Me gusta tratar a cada mujer de una forma distinta y especial, porque todas somos diferentes, todas somos especiales y todas somos bellas.

Obviamente para mí sería más fácil patronar en tallaje estándar, por supuesto. Pero.. a la hora de tratar con la clienta, de medirla, de probarle.. ¿podría hacerlo con el mismo mimo con el que mido si esos 96 cm de cadera de una mujer, responden igual ante la reducción de 12 cm (por ejemplo) de un corset que otra? Esos 96 cm de contorno de cadera se pueden deber a una pelvis ancha, en la que la reducción de 12 cm queda bien, porque por mucho que aprietes el corset, el hueso es duro e inamovible, o por el contrario, tiene una pelvis estrecha y ha acumulado carne alrededor, por lo cual, esa reducción de 12 cm, al apretar, hace que se junte demasiado los bordes del corset. Como veis, para el mismo contorno, la reducción normal de un corset es completamente diferente. Cada cuerpo es mundo, igual que cada mujer es única.

Me satisface enormemente trataros a cada una de una forma diferente. Es lo bonito de éste trabajo: el trato personal, el trato personalizado. Porque cada mujer lleva una diosa en sí misma, cada mujer es única, por mucho que la industria y la sociedad trate de imponernos una estricta mordaza estética.

Por eso, también tenemos varios tipos de patronaje de corset, como indicábamos en otra entrada de éste blog. Porque seas como seas, tienes derecho a sentirte bella.

Yo conseguí aceptar mis curvas, conseguí sentirme orgullosa de mi tallaje "raro". Espero poner mi granito de arena para que cada una de vosotras reivindique su cuerpo por encima de estereotipos.

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